Hoy en @el_mostrador !! Seguimos con los reconocimientos from @el_mostrador En el bullicioso barrio de la Providencia, La Resistencia se desborda al interior de un pequeño centro comercial y un patio con vista a un callejón arbolado. En su largo menú no hay nada tradicional, salvo que así consideres su versión del barros luco (carne a la plancha y queso fundido) aunque en lugar de res a la parrilla tenga roast beef y tocino. Al igual que el amplio local de La Maestranza, en el elegante barrio de Vitacura, se alinea con la tendencia de las hamburguesas gourmet, que también se ha apoderado de Santiago. Ambos restaurantes tienen casi la misma cantidad de sánguches que de hamburguesas. Los ingredientes como la sierra ahumada, el alga cochayuyo y panes horneados al rescoldo, un método mapuche para cocinar entre cenizas y brasas, se reúnen en los sánguches de Capicúa, también ubicado en el barrio de Providencia. El restaurante, que también posee una gastroneta, elabora sánguches basados en los tipos de panes e ingredientes de cada región de Chile. Por ejemplo, las croquetas de cangrejo son servidas en pan frica de Patagonia, la mechada de cabrito se acompaña de un grueso pan a la parrilla llamado churrasca del norte. En el casero lugar de almuerzos Salvador Cocina y Café, que cambia su menú diariamente con base en lo que se consigue en el mercado, siempre encontrarás un par de opciones que contienen mechada de cerdo o manitas de puerco sobre pan marraqueta recién horneado o en ocasiones como un tostón abierto, señala el New York Times sobre la nueva ola de sangucherías de Santiago. @el_mostrador @agendapais2030 volver